
El disciplinamiento capilar en el capitalismo estético
Hasta que detecté una incoherencia: si trabajo en desmontar estructuras opresivas, ¿por qué sigo oprimiendo a mi pelo? Lo que, por supuesto, también se unió a un proceso profundamente personal.
Decidí abandonar el disciplinamiento capilar y respetar su libertad. Que tome su forma natural. La forma que nunca debí disciplinar.
Hace un mes volví con mis rulos, productos nuevos y un difusor. Sin embargo, el disciplinamiento no descansa: hoy me llegó un mensaje de la peluquería.
“Te esperamos para mantener tu look hermoso”.
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